Fotomontaje no-digital: En el Lejano Oeste


¡Qué momentos aquellos en el Lejano Oeste! Hoy han venido a mi memoria algunos recuerdos de mi vida pasada en el pequeño pueblo de Penitence. Allí vivíamos unas pocas familias, todos nos conocíamos, y la nuestra se dedicaba principalmente a la ganadería. Era una vida tranquila y sosegada donde los días pasaban sin pena ni gloria entre animales y madera vieja.

En la fotografía aparecen:
  • Las Paulas, en los extremos. Protegían el rancho de indeseables bandidos y coyotes hambrientos con su rifle no automático.
  • Anna y Judith (ambas con cestas) y Pilar, entre ellas. Estas jovencísimas campesinas disfrutaban ordeñando las vacas cada mañana al son de los pajarillos silvestres.
  • Anne-Marie, con el caldero de latón. En sus ratos libres cuidaba a Daisy, su vaca favorita cuatro años campeona en la feria del condado.
  • Johnny, con sombrero negro. Tras la trágica muerte del tío Jack al tropezar mientras paseaba por el desfiladero, Johnny se convirtió en el hombre de la casa. Se ganaba la vida como ayudante del Sheriff, por suerte en Penitence no había mucho alboroto.
Eran tiempos sencillos en el rancho de los Cartwright. Las noches de verano amenizadas con un banjo roto, la llegada del tren al pueblo, el Saloon de Pete El Sospechoso, cuando nos colábamos en el Fort Frenzee... cuántos buenos recuerdos, sí señor.

La fotografía fue tomada en el Far West de PortAventura (Salou) por un precio bastante razonable. Puedes envejecer la fotografía con Photoshop para darle un aspecto más realista añadiendo pliegues, rayonazos, zonas quemadas o sobreexpuestas, etc. Un souvenir diferente y divertido.